DESTRUCCIÓN SEGURA Y LEGAL DE DOCUMENTOS

Es cierto que hoy en día parece que las organizaciones cada vez tienen mas clara la necesidad de ser cuidadosos a la hora de destruir documentos que contengan datos sobre personas para evitar sanciones.

Pero no todas las compañías reparan en las horas que se destinan a esta tarea.

Un ejemplo:

La destrucción de 500 hojas de papel de 80 gr en una destructora convencional, de la que solemos tener instalada en nuestras oficinas (160.-€ – 300.-€), nos ocupa una medía de 5 minutos.

El cálculo de costes comienza cuando medimos las horas acumuladas durante un mes, o un año, y se multiplican los minutos utilizados convirtiéndose en horas. El cálculo duele mucho más cuando profesionales cualificados para otras tareas emplean su tiempo en estas labores.

Aparte de ello, sin menosprecio de la utilidad puntual de esas máquinas (sólo por ir eliminando espacio), en ocasiones es conveniente y en otras incluso obligado, tener un certificado de esa destrucción. Un documento que certifique que realmente se ha llevado a cabo una destrucción de documentación con datos concretos sensibles.